
Harry Styles se adueña de CDMX: tacos, Reforma y un momento que encendió el debate en redes
31 julio, 2026
- Galilea Montijo rompe el silencio sobre su procedimiento estético fallido.
- Sufrió quemadura de segundo grado y daño en un nervio.
- “Pensé que ya no iba a poder trabajar en la televisión”, confesó a su doctora.
- Su recuperación llegó al 90% gracias a tratamiento especializado.
- Su caso alerta sobre riesgos de cirugías estéticas mal realizadas.
Después de meses de especulaciones y críticas por los cambios en su rostro, Galilea Montijo decidió hablar con la verdad. La conductora reveló que un procedimiento estético mal realizado no solo modificó su apariencia, sino que la llevó a enfrentar uno de los momentos más difíciles de su carrera: el miedo real de no volver a trabajar en televisión.
En una conversación íntima con la doctora Marimar Guerra, dentro del pódcast Bajo la Piel, Galilea confesó que insistió durante mucho tiempo en someterse a un levantamiento de ceja, aun cuando la especialista le recomendaba esperar. La cirugía, realizada por otro médico, terminó provocándole una quemadura de segundo grado, daño en un nervio y una contractura muscular que alteró su gesticulación.
Galilea confesó que hubo un momento en el que dejó de reconocerse frente al espejo. Sentía que su rostro ya no respondía como antes y que su expresión —esa que siempre ha sido su sello en pantalla— se había desdibujado. “Me cambió la cara… llegó un punto en que dije: me cambió la mirada, ¿qué me hizo? Yo no soy esta”, relató conmovida. Explicó que siempre ha temido alterar su expresión natural, porque para ella sus ojos son su identidad. Al perder esa seguridad, cayó en una tristeza profunda y en el temor real de que su carrera pudiera frenarse. A todo esto se sumaron los rumores, los memes y la presión de las redes, que hicieron aún más difícil su proceso emocional.
Al inicio intentó resolver el problema con masajes caseros, pero pronto entendió que la situación era más seria. “Cuando me veía y sentía que no podía controlar mi boca ni mi ojo… claro que para los memes es maravilloso, pero a mí me dolía muchísimo”, compartió. Reconoció que perdió trabajo en medio de la crisis, aunque lo que más buscaba era recuperar su paz mental y sentirse bien consigo misma. También reveló que su decisión de someterse al procedimiento nació del deseo de mantenerse vigente: “Lo hice porque quiero seguir trabajando otros diez añitos y quiero que el público me vea bien. Espero envejecer bonita… pero me trataron como si fuera una delincuente”.
La doctora Guerra explicó que, cuando Galilea llegó a su consulta, el caso era mucho más delicado de lo que se había dicho públicamente. El nervio afectado estaba colapsado y la movilidad facial comprometida. Para revertir el daño, se recurrió a tecnología médica avanzada y un tratamiento interdisciplinario que logró llevarla de un 10% de movilidad a un 90% de recuperación.
Hoy, Galilea comparte su historia para alertar sobre los riesgos de los procedimientos estéticos mal realizados y la importancia de acudir con especialistas certificados. Su testimonio, que se revelará completo este 5 de agosto, abre una conversación necesaria sobre salud, presión estética y autocuidado en la industria del entretenimiento.
*Este texto fue revisado por una inteligencia artificial (IA).

