
Preocupa salud de Aldo Rendón por sus ojos amarillos
23 agosto, 2026
La noche terminó, pero el eco no. Tras la gala del domingo —la maleta de Moisés Peñaloza, el cuarto eliminado, y el regreso de Mariana Ochoa—, el salón de La Casa de los Famosos México se convirtió en ring. En medio del fuego cruzado entre Ese Pérez y Masad Altamimi, apareció Karina Torres. No como mediadora. Como protagonista.
Lo que siguió ya es parte de la memoria viral del reality: un “pareces vieja” que retumba en redes y una confesión frente a la cámara del baño. “Se me calentó la sangre de chava”, justificó. Esto dijo, esto le critican y esto está en juego.
La gala que lo cambió todo
La chispa venía de días atrás. El fin de semana, Karina le dio tres puntos de nominación al creador de contenido árabe, y él reaccionó con furia al enterarse, insultándola frente a todos. Ya había división. El domingo, la temperatura subió de golpe.
Ese Pérez y Masad ya arrastraban su propio conflicto: el comediante había hecho un comentario sobre la madre del tiktoker saudí, y Masad no lo olvidó. En la sala de nominados, Ese fue contundente: “Creo que debería salir Masad… no sabe lo que es la comedia, se hubiera metido a otro programa”. Al regresar de la dinámica, Masad hizo unos ruidos con la boca hacia Ese. El enfrentamiento era inevitable.
Y ahí entró Karina. No a apagar el fuego: a echarle gasolina.
Karina entra al pleito: la defensa que se volvió ataque
“Al final de cuenta el que le tiene que bajar de hue**os eres tú, porque estás en otro país, ¿cómo ves? ¿Piensas que nosotros no tenemos derechos o qué p**do?”, le soltó Karina a Masad. La frase tenía un eco incómodo: una mujer trans señalando a un extranjero por “abusar” de su condición, en un país que no es el suyo.
Masad no se movió. Repitió con firmeza lo que había dicho toda la noche: “No quiero que insulte a mi mamá, por favor”. Y luego, mirando a Ese: “Te sientes fuerte con las mujeres… no insultes a mi mamá ni a las mujeres”.
Karina siguió: “Ya déjalo de ching@r, te estoy viendo, ¿miedo a qué?”. Masad lanzó la última advertencia: “Es la última vez que hablas de mi mamá. ¡Vamos como hombres!”. Fue entonces cuando Karina cruzó la línea que la audiencia no le perdonó. Le gritó a Masad: “¿Ya quieres llorar? Pareces vieja. Muy bravito, ¿no? Vete con tu vestido allá. Te haces el pobresito”.
La escena se congeló; Cynthia Klitbo terminó callando a todos. Pero el daño ya estaba hecho: las frases volaron a redes antes de que el programa terminara.
“Pareces vieja”: las frases que encendieron a la audiencia
La red señaló dos cosas: Karina usó lo femenino como insulto —llamarle “vieja” a un hombre— y la referencia al “vestido” ridiculizaba la túnica tradicional saudí de Masad, parte de su identidad cultural. Para muchos, una burla xenófoba disfrazada de bravuconada.
“Le dice ‘pareces vieja’, siendo una mujer trans. Me parece nefasto”, escribió un usuario. “No se puede ser machista y trans”, sumó otro. Por lo pronto, no hay sanción oficial equivalente confirmada contra Karina.
Tampoco tardó la comparación con Ricardo Peralta, el concursante de la segunda temporada que defendió a Sian Chiong hasta la cancelación. El fandom que la llevó en hombros —la “licenciada”, la favorita a la que Rihanna mandó un regalo antes de entrar— habló de decepción: “Ya mostró su verdadera cara”, “sáquenla antes de que se hunda más”, “la próxima en salir será Karina”. Milenio tituló: “¿Por qué están cancelando a Karina Torres?”.
La confesión frente al espejo: “se me calentó la sangre de chava”
Pasada la tormenta, Karina buscó la cámara del baño. Y ahí, sola, con la voz todavía temblando, hizo lo que pocos hacen en el reality: se miró al espejo y admitió que se había equivocado.
“Se me calentó la sangre de chava”, justificó. La frase se reporta así en el clip difundido en las redes sociales de La Casa de los Famosos que confirma “se le calentó la sangre”.
“No acostumbro ponerme así, pero me calenté”, dijo, y soltó una sinceridad que desarmó a más de uno: “No les puedo decir nada. No creo que tenga la razón, pero así es esto, hermanas. Tampoco no me siento mal, la neta, pero tampoco tengo la razón”.
Horas después, ya en pijama, volvió a la misma cámara. El remordimiento ya la había alcanzado: “Ya me dio remordimiento con mi familia, pero bueno, ni muy muy, ni tan tan. Arriba la cabeza, ni tan abajo porque te la pisan”. Y confesó su miedo más íntimo: “Uno de mis miedos es que la gente de redes sociales conociera esta parte de mí que aún no controlo. Hay una parte de mí que dice ‘no, ¿por qué?’, pero hay otra parte que dice ‘sí, qué bueno que te defendiste'”.
Esa dualidad —la mujer que quiere ser perfecta y la amiga que se quema por defender a los suyos— es, quizá, la clave de toda la polémica.
El miedo real: las marcas y la imagen
Porque Karina no es solo una concursante: es creadora de contenido con contratos de marca, y lo sabe. “Ahorita que bajé todo el p**do me puse a pensar en las marcas, como tengo firmadas marcas y son familiares”, confesó. La frase desnudó la otra cara del reality: afuera hay campañas y una imagen construida con años de trabajo. Un arranque de “sangre caliente” puede costar más que una nominación. “Déjenme equivocarme… es bien frustrante querer ser perfecta cuando no soy perfecta”, sentenció.
¿Cancelación o contexto? El público se divide
No todo es condena. Un sector de la audiencia salió a defenderla: Masad también provocó durante el enfrentamiento, la convivencia extrema del reality saca lo peor de cualquiera y Karina reaccionó en defensa de Ese Pérez, su amigo. “Querían que despertara Karina, y ahora soporten”, escribió una usuaria. “Obvio va a defender a sus amigos, como cualquiera afuera lo haría”.
El debate está servido: ¿una frase desafortunada define a una persona? ¿O el contexto —provocaciones, presión, encierro— la explica sin justificarla?
La polémica llega en el peor momento: con “La Mudanza” sobre la casa y las nominaciones de esta semana definiendo quién sigue en la lucha por los 4 millones. Karina, que entró como favorita, ahora pelea dos frentes: el juego… y su propia imagen.
Nota editorial: las acusaciones de comentarios machistas, clasistas o xenófobos contra Karina Torres provienen de interpretaciones de los espectadores y no constituyen una resolución oficial del programa. Tanto Karina Torres como Masad Altamimi tienen derecho a dar su versión de los hechos, y la producción no ha emitido sanción alguna al cierre de esta nota.
*Este texto fue revisado por una inteligencia artificial (IA).

