
Pedro Torres y la historia detrás de “La Incondicional”, el video que marcó una época
30 enero, 2026
Priscila Arias, mejor conocida como La Fatshionista, abrió su corazón en una publicación donde relata el duro proceso emocional que ha enfrentado desde que decidió abandonar Seis de Copas, el exitoso podcast que compartía con cinco amigas. Su salida no tuvo que ver con conflictos internos ni con falta de amistad, sino con un desgaste físico, emocional y laboral que la dejó sin espacio para pausar, respirar o replantear su ritmo. Ella misma se describió como “uno de seis caballos jalando una carreta” y, al mismo tiempo, “el caballo que está arrastrando las patas”, una metáfora que refleja el nivel de agotamiento que vivía. Tras su partida, la gira nacional del proyecto fue cancelada por “temas delicados” que las integrantes prefirieron no detallar, mientras cada una buscaba reorganizar su vida profesional y emocional.
En su recuento, La Fatshionista describe enero como “el comienzo de los peores días de mi vida”. Contó que buscó ayuda psiquiátrica para evitar que su vida “se fuera a la mierda”, y aunque decidió dejar de subir fotos llorando, utilizó una Barbie para resumir su estado emocional. Relató noches enteras sin dormir ni bañarse, que se hicieron más llevaderas gracias a Iván, quien la acompañó con amor y paciencia. También agradeció a sus amigas, que no la dejaron sola ni un instante, sacándola de casa y sosteniéndola cuando más lo necesitaba.
Entre los pequeños impulsos que la ayudaron a mantenerse a flote mencionó la boda de una amiga, un corte de cabello que sintió como un reinicio, la compra de su primera máquina de coser —una Janome que la emocionó profundamente— y un poema que le levanta el ánimo todos los días. Su equipo de trabajo también fue clave: la acompañaron al centro a comprar material para su taller de costura y le brindaron apoyo emocional en medio del caos. Su familia, por su parte, la llevó de vacaciones a Puerto Vallarta, un respiro que agradece inmensamente por la contención que le dieron en tantos aspectos.
Al comparar su semblante del 1 al 31 de enero, reconoce que hay un abismo. Acepta que vivió “una crisis asquerosa” de la que aún no se recupera por completo, pero subraya que no se quedó hundida. “Me puse las pilas, confié en mi red de apoyo que nunca me dejó sola y comienzo febrero con todas las ganas de seguir saliendo de las mentiras, las habladurías y las personas mala leche que me quieren ver apachurrada”, escribió. Aseguró que no piensa rebajarse al nivel de quienes la atacan y que seguirá adelante porque cree en su proyecto, en la comunidad que ha construido en La Fatshionista y en el impacto positivo que ha generado.
“Gracias a todas las personas que se quedaron”, concluyó, dejando claro que su proceso continúa, pero también que su fuerza y su red de apoyo la mantienen en pie.
*Este texto fue revisado por una inteligencia artificial.

