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20 febrero, 2026
La guerra entre Cazzu y Christian Nodal ya estaba lo suficientemente encendida con Rosita, la “camaradería entre varones” y los reclamos por la pequeña Inti, cuando de pronto… ¡zas! Yuridia apareció en escena con dos frases que bastaron para que el internet se volteara de cabeza.
Mientras Cazzu denunciaba que la industria protege a los hombres incluso cuando lastiman —y dejaba de seguir a Tainy, Jhayco y Rauw Alejandro tras la famosa línea “me caso contigo a lo Christian Nodal”—, y Nodal respondía acusándola de impedirle ver a su hija Inti, la exacadémica soltó un comentario que cayó como bomba:
“No hay que usar tanto yipiti, vatos” y “No me quise quemar el hocico”.
Dos frases. Dos líneas. Y suficiente para que el fandom interpretara que Yuridia estaba tomando partido… y no precisamente por Nodal.
¿Indirecta o coincidencia?
En redes, la lectura fue inmediata: – Que si Yuridia estaba defendiendo a Cazzu. – Que si estaba criticando a Nodal por “andar de hablador”. – Que si era una traición a Ángela Aguilar, con quien compartió el éxito Qué agonía.
La cantante intentó apagar el fuego diciendo que hablaba de una serie de televisión, pero ya era tarde: el público había decidido que su comentario tenía destinatario. Y ese destinatario tenía nombre y apellido.
Nodal, furioso
Según rumores, el comentario de Yuridia no cayó nada bien en el equipo del sonorense. Y es que Nodal ya venía molesto: – Primero por la “tiradera” de Cazzu, donde ella habló de abandono y complicidades masculinas. – Luego por la ola de críticas tras usar Rosita en una historia abrazando a Ángela Aguilar, justo cuando la letra de la canción lo exhibía. – Y finalmente por la acusación pública de que no puede ver a su hija Inti.
En ese contexto, que Yuridia —una de las voces más queridas de México— pareciera sumarse al bando contrario fue gasolina pura.
¿Por qué Yuridia pesa tanto en esta historia?
Porque no es cualquier figura. Porque su palabra tiene credibilidad. Porque su público es enorme. Y porque su relación profesional con Ángela Aguilar hacía pensar que jamás se metería en ese fuego cruzado.
Pero lo hizo. Y el eco fue inmediato.
La guerra ya no es de dos
Lo que empezó con una línea en Rosita terminó convirtiéndose en un conflicto donde cada gesto, cada historia, cada unfollow y cada frase críptica se convierte en titular.
Ahora la narrativa tiene nuevos ingredientes: – Cazzu hablando de maternidad, heridas y complicidades. – Nodal defendiéndose y acusando bloqueo para ver a su hija. – Ángela Aguilar en medio del huracán sin decir una palabra. – Y Yuridia, inesperadamente, moviendo el tablero con dos frases que ni siquiera mencionaban nombres.
La guerra sigue. Y cada día aparece un nuevo capítulo.
*Este texto fue revisado por una inteligencia artificial

